Cultura

Edit

Amount of short articles:

Amount of articles links:

You can order sections with dragging on list bellow:

  • Cultura
Guardar
Cancelar
RESET

Museos

¿Por qué la Iglesia atesora obras

Image - ¿Por qué la Iglesia atesora obras

© Musei VaticaniEl director de los Museos Vaticanos, a Aleteia: habrá un Convenio en octubre sobre “

Domingo, 3 Agosto 2014 COMMENTS

0

Señorita “Flor de Noche Buena”

Image - Señorita “Flor de Noche Buena”

Ganó Tequicorral el Certamen   *En un evento lleno de emociones se resaltó la bel

Martes, 7 Diciembre 2010 COMMENTS

El valor de la imagen

Los venezolanos se quejan de las

Image - Los venezolanos se quejan de las

Obispo denuncia alquiler de niñas y adolescentes por parte de sus padres a la prostitución RAMÓN

Martes, 19 Agosto 2014 COMMENTS

Kukulcán rindió tributo nocturno a 'Súper Luna' en Yucatán

chichenItza-equinoccio.jpg

EQUINOCCIO.- Como cada año el sol acudió a su cita en La Casa de las Siete Muñecas en la zona arqueológica de Dzibilchaltún en Yucatán, en donde atravesó por la puerta principal en un fenómeno conocido en todo el mundo como equinoccio de primavera.

El equinoccio, fenómeno arqueoastrónimo,  es el momento en que la tierra es iluminada por el sol de igual forma en el hemisferio norte y en el sur.

Al atardecer de los días 21 de marzo y  22 de septiembre, días del inicio de los equinoccios de primavera y otoño respectivamente, se observa en la escalera norte del Castillo de Chichén Itzá, una proyección solar serpentina, consistente en siete triángulos de luz, invertidos, como resultado de la sombra que proyectan las nueve plataformas de ese edificio, al ponerse el sol.



Kukulcán rindió tributo nocturno a 'Súper Luna' en Yucatán

 Durante la madrugada, la luna llena iluminó las fachadas oeste y sur de El Castillo de Chichén Itzá para ocasionar el fenómeno que forma la serpiente

Eduardo Cabrera

MÉRIDA, 19 de marzo.- Las noches de Luna llena en marzo son especiales y este sábado se pudo observar al astro en su tamaño máximo en todo 2011, Kukulcán se adelantó para realizar un solitario descenso sobre la Pirámide de Chichén Itzá para rendirle un secreto tributo a su contraparte, la Luna.

 

Durante la madrugada, la luna llena iluminó de manera completa las fachadas oeste y sur de El Castillo de Chichén Itzá para ocasionar un fenómeno de luz y sombra, que poco a poco fueron revelando, uno por uno, cada uno de los triángulos que forman la serpiente hasta culminar con su descenso en las primeras horas del día.

 

De esta forma, las caras Norte y Este permanecieron en penumbra, dando lugar a un fenómeno conocido como “la Serpiente Lunar”  que sucede en coincidencia con el hecho de que este sábado, se vió la luna más grande.

 

En exclusiva  con Excélsior, el investigador del Instituto Tecnológico de Mérida, Eddie Salazar Gamboa, uno de los descubridores, explica que se presenta durante los solsticios de verano e invierno, lo que viene a confirmar la exactitud de los trazos y de las investigaciones mayas precolombinas.

 

Según valida dicho descubrimiento con fotografías aéreas y satelitales, en el solsticio de verano el Sol ilumina la parte noroeste del castillo de Chichén Itzá y la otra mitad exacta permanece en sombras, es decir la parte suroeste.

 

Secundado por las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Salazar Gamboa hizo un minucioso detalle del fenómeno observado que tuvo lugar en las primeras horas del sábado.

 

La investigación le llevó 10 años para que fuera validada y poder así confirmar una vez más que los mayas poseían un elevado conocimiento de los astros.  Afirmó que conocían de arquitectura, debido a que un fenómeno similar no ha sido registrado en ningún otro sitio del planeta.

 

Salazar Gamboa destacó que las investigaciones se iniciaron en 1993, cuando el arqueólogo Víctor Segovia Pinto (ya fallecido) documentó por primera vez el descenso de Kukulcán, para que posteriormente, él y Segovia Pinto observaran con pocos días de diferencia el descenso lunar de la  serpiente emplumada.

 

El investigador del Instituto Tecnológico de Mérida que el nuevo fenómeno presente durante el solsticio de verano e invierno, que era desconocido hasta hace algún tiempo, es algo diferente al ocurrido durante el equinoccio de primavera.

 

Aunque el descenso lunar de Kukulcán no es nuevo, ya que fue validado por el INAH, Salazar Gamboa, aclaró que éste no se da el mismo día que el equinoccio diurno, como el que este domingo presenciarán miles de turistas en Chichén Itzá.


CHICHEN ITZÁ El Equinoccio

Canto para un equinoccio

*Equinoccio en Dzibilchaltún, Yucatán

JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ

También para el próximo jueves 22 de septiembre, es el equinoccio: la tierra emprende un movimiento perfecto, un paso de vals entre la silenciosa música de las esferas; el mundo da un bandazo mientras aquí muy pocos nos damos cuenta.

Se mueve el planeta de manera imperceptible de una forma inversa a su rotación:  la noche y el día tendrán exactamente la misma duración, aunque muy pronto los días se harán mas cortos y el tiempo celeste se prepara para la sinfonía del invierno, invierno que aquí en Mazatlán, más bien, es una sonata para violín y piano sin orquesta.

Los hombres de la antigüedad – y todavía algunos campesinos y estudiosos de lo esotérico – vivían pendientes de los rostros de la luna, la danza de las constelaciones y los acomodos de la tierra. La esfera hoy cambia de posición para seguir rotando con su precisa relojería.

El equinoccio de primavera – 21 de marzo - y el de otoño 22 de septiembre, que hoy ambos  invocamos, fueron tiempos de fiesta tribal, tambores, sacrificios y una que otra guerra.

Para no complicarnos mucho y no volver esta reflexión un remedo de lo que se encuentra en Internet dando unos pocos clips, recordaremos que el equinoccio es el momento donde el sol queda alineado justamente frente al ecuador, movimiento que da vida y forma a las estaciones… En Argentina, Australia y Sudáfrica comienza hoy la primavera.

Muchos no nos damos cuenta de estas sacudidas. Yo lo hago por un inevitable motivo práctico que no tiene nada que ver con la previsión o la sapiencia: cuando acontecen el equinoccio o el solsticio, el sol refulge por un lado distinto de mi cuarto, despertándome entre unas cortinas que nunca dejo bien cerradas.

Es impresionante la puntualidad del cambio, así como la luz del sol que ese mismo día entra con similar precisión por las ventanas del castillo de Tulum o la escalera serpentina de Chichén Itzá. Dizibilchaltum - donde estuve con un grupo de mexicanos y canadienses bastante peculiares - es otro de esos sitios donde se aprecia mágicamente. En mi caso doméstico es una coincidencia arquitectónica porque tengo la vista directa hacia el norte y unas ventanas acostumbradas a ser inmensas.

Por verano es más dramático el cambio: el muro vecino a la ventana frente a la que escribo recibe de lleno la iluminación solar, muro que en la otra parte del año se mantiene en una semi sombra… Ojala algo de esa luz palpite ahora en esta página.

Aparentemente, el sol se mueve, aunque la que da una reverencia es la tierra, en medio de su elegante vuelco orbital que, seguramente, pone a bailar a las constelaciones y las agendas de sus devotos.

Ciertos cronistas afirman que las celebraciones del 24 de junio y el 24 de diciembre tienen una deliberada coincidencia cósmica con esta coreografía estelar. La fiesta de San Juan Bautista, tiempo de lluvia y bendición de los cultivos, adquiere aquí su simetría ante el festejo del nacimiento de Cristo, aunado con la renovación del año nuevo.

 En el solsticio del 21 diciembre ocurre la mejor fecha para una parranda: es el día más corto del año con la noche más larga

Uno de los poetas que más admiro fue Saint-John Perse, francés nacido en una minúscula isla del Caribe cuya poesía retumba en lluvias monzónicas, marejadas de palabras y truenos siderales. Sus Cantos para un equinoccio son un ejemplo de pirotecnia verbal celebratoria de este juego de los astros.

Perse decía que el objeto más hermoso del mundo era el cráneo de cristal de roca que preside la sala azteca del Museo Británico. Parafraseando a José Emilio Pacheco, uno de sus devotos lectores, pienso que su cántico equinoccial es una manera de verter en palabras el cuarzo destellante que ahora desciende invisible sobre nuestras cabezas, iluminando así nuestro paso por el cosmos. La vida quizá es un secreto compás de espera al ritmo que hoy, celestialmente, se marca una vez más en el centro de nuestra atribulada esfera.

Ulti Clocks content
Tenemos 147 invitados conectado(s)

Blowin in The Wind - Bob Dylan

TITULARES

first
  
last
  
start
stop
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy8126
mod_vvisit_counterAyer13561
mod_vvisit_counterEsta Semana108045
mod_vvisit_counterSemana Anterior109104
mod_vvisit_counterEste Mes367451
mod_vvisit_counterMes Pasado504143
mod_vvisit_counterTotales12966095
Visitors Counter